Crisis Laboral: Más de 2.4 Millones de Trabajadoras del Hogar en México Viven en Precariedad
Publicado elEn el marco del Día Internacional del Trabajo Doméstico, un estudio revela una preocupante realidad: al menos 2.4 millones de trabajadoras del hogar remuneradas en México operan bajo condiciones de alta precariedad laboral y económica.
En el marco del Día Internacional del Trabajo Doméstico, un estudio reciente del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) revela una preocupante realidad: al menos 2.4 millones de trabajadoras del hogar remuneradas en México operan bajo condiciones de alta precariedad laboral y económica. Este sector, a pesar de ser un pilar indispensable para la economía nacional, enfrenta una severa falta de garantías que atenta directamente contra su movilidad social y bienestar.
Especialistas e investigadores del CEEY reiteraron que estas cifras ponen de manifiesto la urgente necesidad de implementar políticas de corresponsabilidad activa. La situación actual, en la que millones de trabajadoras domésticas laboran sin derechos plenos, subraya la profunda desigualdad que persiste en el país.
La investigadora asociada del CEEY y directora de GENDERS, Mónica Orozco Corona, ha enfatizado la estrecha vinculación entre el mercado de trabajo formal y las tareas domésticas no remuneradas. Según el estudio del CEEY titulado "Movilidad social y cuidados: un vínculo inseparable", por cada hora que se dedica al trabajo regulado para generar ingresos en México, se requiere estrictamente otra hora de trabajo doméstico y de cuidados al interior de los hogares.
Este panorama no solo visibiliza la contribución esencial de las trabajadoras del hogar, sino que también expone los obstáculos estructurales que impiden su desarrollo pleno. La falta de seguro social es uno de los temas recurrentes en esta discusión, destacando que muchas de estas empleadas continúan sin acceso a prestaciones básicas.
El informe del CEEY identifica tres grandes retos inherentes al sistema de cuidados en México y la distribución actual de las tareas del hogar:
- Freno a las oportunidades: Las cargas de cuidado impactan directamente el gasto familiar, lo que restringe el acceso a la educación y limita la inserción plena de las trabajadoras del hogar en el mercado laboral formal. Esta situación perpetúa ciclos de desventaja económica y social para ellas y sus familias.
- Brecha de género y desigualdad: La responsabilidad de las tareas domésticas y de cuidado recae de manera desproporcionada en las mujeres. Esta distribución desigual no solo refuerza las barreras de género existentes, sino que también profundiza la desigualdad en el acceso a oportunidades de desarrollo personal y profesional.
- Impacto en la salud: La ausencia de esquemas de corresponsabilidad y apoyo compartido genera un desgaste físico y mental significativo en quienes proveen asistencia al interior de los hogares. La carga constante y no reconocida tiene graves repercusiones en la salud y calidad de vida de estas trabajadoras.
Ante este escenario, la especialista del CEEY subrayó la imperante necesidad de concretar políticas de corresponsabilidad activa que involucren al Estado, al mercado y a la sociedad en su conjunto. Solo a través de un esfuerzo coordinado será posible transformar las condiciones de precariedad y garantizar los derechos laborales y económicos de las 2.4 millones de trabajadoras del hogar en México, reconociendo su invaluable aportación a la economía nacional.
La organización de trabajadoras domésticas ha realizado protestas en la Ciudad de México para visibilizar su situación y exigir un cambio en las políticas públicas que aseguren condiciones dignas de empleo. La presión social y la investigación académica como la del CEEY buscan impulsar una agenda que ponga fin a la precariedad y asegure que este sector fundamental de la fuerza laboral mexicana cuente con los mismos derechos y oportunidades que cualquier otro trabajador.
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