Francia: Nueva Ola de Bloqueos y Jornada Negra para Presionar al Gobierno por Mejoras Educativas y Poder Adquisitivo
Estudiantes franceses intensifican movilizaciones con bloqueos en universidades e institutos este 3 de noviembre y anuncian huelga general el 5. Demandan mejoras educativas y soluciones a la crisis económica.
Francia se ha visto inmersa este martes 3 de noviembre en una nueva jornada de movilizaciones estudiantiles, caracterizada por bloqueos en institutos y universidades a lo largo del país. Las principales asociaciones estudiantiles francesas han liderado estas acciones para incrementar la presión sobre el Gobierno, exigiendo respuestas concretas a sus demandas en materia educativa y ante la creciente preocupación por el poder adquisitivo. Esta ola de protestas, que se extiende desde mediados de septiembre, culminará con una movilización masiva el jueves 5 de noviembre, coincidiendo con una huelga sindical de alcance nacional.
La jornada del 3 de noviembre de 2026 ha sido marcada por la convocatoria de la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF) a una "jornada negra" en las universidades, instando a la realización de asambleas generales y bloqueos de los centros. Según el Ministerio de Educación Nacional, alrededor de 48 institutos de los 3,700 existentes en el país registraron bloqueos en sus accesos hasta las 9:30 de la mañana, una cifra que se mantuvo "prácticamente sin cambios" respecto al día anterior, cuando se contabilizaron 41 centros afectados. Por su parte, el Ministerio de Educación Superior reportó que 51 de los 184 centros universitarios se vieron impactados por la movilización de este martes. No obstante, organizaciones estudiantiles como la Unión Sindical de Institutos (USL) han cuestionado estas cifras oficiales, afirmando que el lunes 2 de noviembre hubo más de 150 centros bloqueados y que el martes la cifra de centros de secundaria bloqueados superaba los 500.
Los bloqueos, descritos en general como "filtrantes" y con menor tensión que en fases iniciales del movimiento, se concentraron en ciudades clave como París, Marsella y Lyon, y en la región de Île-de-France. La reanudación de las clases tras dos semanas de vacaciones de otoño vio a alumnos de secundaria iniciar nuevos bloqueos el lunes 2 de noviembre para intensificar la presión sobre las autoridades. A pesar de los esfuerzos del ministro de Educación, Édouard Geffray, por asegurar un "regreso calmado a clases" y garantizar el derecho de los estudiantes a acceder a las aulas, las protestas han persistido. El ministro condenó actos de violencia, como el lanzamiento de fuegos artificiales contra personal educativo en el instituto de Parc-des-Loges en Évry, donde una asistente resultó herida.
Las demandas de los estudiantes son variadas y profundas, reflejando un descontento estructural con el sistema educativo y la situación económica del país. Entre las principales reivindicaciones se encuentran la desigualdad en el acceso a la educación superior, la infraestructura deteriorada de los centros, el elevado número de alumnos por aula y la falta de recursos y espacios adecuados en las instituciones. El sistema de admisión universitario Parcoursup sigue siendo un punto central de crítica, especialmente entre los estudiantes de último curso. A estos reclamos se suma la preocupación por la subida de precios y las dificultades económicas generales que afectan al país.
El Ejecutivo francés ha respondido a estas movilizaciones con una serie de anuncios previos a las protestas. Entre las medidas propuestas se incluyen la sustitución progresiva del sistema de admisión Parcoursup hacia 2028, financiamiento para rehabilitar centros educativos, la creación de nuevas plazas y la contratación de docentes. El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, había anunciado una reforma de Parcoursup en dos etapas (mejoras para 2027 y un nuevo sistema en 2028), y un plan de 5.000 millones de euros para renovar institutos y universidades, además de clases menos numerosas y más plazas en la educación superior. Además, el primer ministro, Sebastien Lecornu, ha expresado su disposición a mantener nuevos contactos y recibir a los representantes estudiantiles "la semana que viene", señalando que ya estaba prevista una reunión para ese fin.
Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideran que estas propuestas son insuficientes para resolver los problemas de fondo y las "acciones no solucionan los problemas estructurales de fondo". Las movilizaciones actuales son una continuación de las iniciadas a mediados de septiembre por alumnos de secundaria en París y sus suburbios. Una jornada nacional de protesta el 17 de octubre congregó a 550.000 personas, una manifestación que estuvo marcada por el uso de gas pimienta, granadas aturdidoras y cañones de agua por parte de la policía.
La tensión se mantiene alta, con un desafío al Gobierno que se evidenció en la celebración de una marcha no autorizada en el centro de París, con la participación de centenares de estudiantes universitarios, aunque finalizó sin incidentes reseñables. La próxima etapa crucial de este movimiento será el jueves 5 de noviembre, cuando se espera una "movilización masiva en las calles" que coincidirá con una huelga general convocada por la intersindical francesa en defensa del poder adquisitivo y los servicios públicos. Esta huelga, convocada hace semanas, va más allá del costo de vida y apunta contra la maniobra financiera del Gobierno, que prevé recortes de gasto público. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha asumido la responsabilidad por fallos en la gestión de disturbios anteriores y se ha iniciado una comisión parlamentaria para investigar los hechos.
Internacional, Protestas Estudiantiles Francia, Bloqueos Universitarios, Huelga 5 Noviembre Francia, Crisis Educativa Francia, Poder Adquisitivo Francia,