La Vaquita 2008 se va a las eliminatorias regionales en San Luis Potosí. Ganó 2 a 0.
Publicado el , y escrito por:En un partido disputado de principios a fin donde ambos equipos dieron su máximo esfuerzo, la tarde de ayer en punto de las 18 horas se enfrentaron las escuadras de La Vaquita 2008 contra La Vaquita 2009, en una final Sub 17.

En un partido disputado de principios a fin donde ambos equipos dieron su máximo esfuerzo, la tarde de ayer en punto de las 18 horas se enfrentaron las escuadras de La Vaquita 2008 contra La Vaquita 2009, en una final Sub 17 que le da al ganador un boleto para eliminarse en un regional, antesala del torneo nacional que se disputa en Toluca.
A pesar de pertenecer a la misma escuela de entrenamiento, ambos equipos jugaron sin concesiones ni miramientos del uno hacia el otro, con entradas bastante ríspidas que hicieron comer tierra y pasto a muchos jugadores.

Durante el primer tiempo predominó mucho el juego aéreo ante unas defensas bien cerradas que no dejaban espacio para deslizar un pase filtrado. El equipo 2008 fue muy insistente con sus trazos largos a las espalda de los defensas, buscando a su jugador estrella Gigi, quien tuvo una oportunidad muy clara de descontar al recibir una diagonal retrasada, pero falló como seleccionado mexicano en tanda de penales: ridículamente.
Las oportunidades de abrir el marcador en los primeros 40 minutos recayeron en el equipo blanquinegro, que mantuvo posesión de la pelota los últimos 10 minutos, poniendo al borde de un ataque de nervios a todos sus seguidores que veían como la pelota nomás no entraba, por culpa de una mano del portero o una pierna salvadora del defensa. A los blancos no les quedó de otra más que sacar agua de la canoa y reventar balones buscando a la desesperada un contragolpe que les permitiera generar peligro en el arco contrario, pero nada les cuajó. Sin nada para nadie terminó la primera parte, pero con los negros dejando mejores sensaciones.

El segundo tiempo inició como terminó el primero, con mucho peligro de los 2008, que ennun tiro libre le reventaron el pecho al portero con un potente disparo casi rasante. Enseguida, casi sin dar respiro, la pelota se estrelló en el travesaño y picó de campanita en la raya, pero sin entrar y cuando ya se aprestaban al contrarremate el árbitro marcó fuera de lugar. A los blancos, les llovía duro y tupido y si no fuera por su portero a los 10 minutos de este segundo tiempo ya fueran perdiendo: hizo una atajada a lo Gordon Banks a Pelé en el mundial 70 que dejó a todo mundo con la boca abierta y el grito de gol atorado en la garganta.
Los hermanos más pequeños se engallaron y respondieron con mucho coraje a tanto apedreo de su rancho: llegaron con mucha fuerza al área contraria, toman descolocada a la defensa, sacan al portero y ya con la portería desguarnecida, su delantero toca el balón buscando el ángulo izquierdo, pero una cabeza que nadie sabe como llegó ahí, la sacó en la pura raya, al mejor estilo de Carles Puyol jugando con la Furia Roja.
Siendo el minuto 23 el gol flotaba en el aire y parecía que quien la metiera primero, ganaba. Era ya un partido de ida y vuelta, muy igualado y con peligro real en ambos lados. Era una pelea de Rocki contra Apolo, de toma y daca, con emociones vivas e intensas, tan auténticas que hasta se escuchó entre las gradas que el partido estaba más bueno que uno de la Selección Mexicana. A los 30 minutos empezaron a caer uno por uno, como moscas, estos guerreros del empastado, víctimas de los calambres derivados de su alta intensidad.

Al finalizar el tiempo reglamentario cayó por fin el gol, con una jugada que empezó por la banda derecha, el atacante del equipo 2008 penetra hasta el área chica y saca un pase rasante que el jugador apodado El Cacharro solo tiene que empujarla cerrando la pinza. El mismo jugador en un contragolpe que parte de un despeje de su portero y que toma un compañero suyo por la izquierda, recibe un pase agónico entrando por el centro, encara al portero y lo deja tendido con un fuerte disparo cruzado que sacude las redes ya en el último minuto del tiempo regular.
Finalmente los más grandes y los más fuertes se alzaron con el trofeo del campeón de campeones, sumando otro triunfo más en el amplio palmarés de su entrenador Pablo Cardoza.


Arturo Gastélum, El Cacharro, autor de los dos goles de la final.


Papás de los ganadores, eufóricos.
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