México Lidera la Innovación con Coatlicue: Nvidia Co-diseña Supercomputadora
Publicado elCoatlicue, la nueva supercomputadora co-diseñada por Nvidia. Con 314 petaflops y 14,480 GPUs, impulsará IA, investigación científica y soluciones a problemas públicos, consolidando la soberanía digital del país.
México está en camino de consolidarse como un referente tecnológico en América Latina con el desarrollo de Coatlicue, la supercomputadora estatal que se proyecta como la más potente de la región. La multinacional tecnológica Nvidia ha cimentado una alianza con el Gobierno de México para este proyecto, trascendiendo la simple provisión de hardware para involucrarse activamente en el co-diseño de la arquitectura y la capacitación de software.
La edificación de Coatlicue, una iniciativa federal enmarcada en el “Plan México”, representa un avance sin precedentes para el desarrollo científico e industrial del país. Con un presupuesto público de 6 mil millones de pesos (aproximadamente 326 a 327 millones de dólares) y un periodo de construcción de 24 meses iniciado en enero de 2026, se espera que la supercomputadora esté operativa para principios de 2028. El Instituto Politécnico Nacional (IPN), en su campus Zacatenco de la Ciudad de México, será la sede de esta infraestructura.
Marcio Aguiar, director de la división Enterprise de Nvidia para Latinoamérica, ha enfatizado que la colaboración de su compañía va más allá de ser un proveedor. Nvidia está profundamente involucrada en el diseño de la arquitectura del sistema y en la formación de técnicos mexicanos en las complejas capas de software, buscando que México pueda generar sus propios productos finales en Inteligencia Artificial (IA). Esta participación activa subraya la importancia del proyecto para ambas partes y el compromiso con la transferencia de conocimiento y la construcción de capacidades locales.
Coatlicue estará equipada con 14 mil 480 Unidades de Procesamiento Gráfico (GPUs) proporcionadas por Nvidia. Tendrá una impresionante capacidad de procesamiento de 314 mil billones de operaciones por segundo (314 petaflops), lo que la convierte en una máquina siete veces más potente que la supercomputadora más avanzada de Brasil. Esta potencia computacional equivaldrá a entre 375,000 y 400,000 computadoras convencionales trabajando simultáneamente.
El objetivo principal de Coatlicue es fortalecer la soberanía tecnológica de México y reducir la dependencia de infraestructuras extranjeras para el desarrollo de aplicaciones de IA, big data y otras tecnologías avanzadas. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha destacado que esta supercomputadora es “del pueblo de México” y permitirá al país entrar de lleno en el uso de la Inteligencia Artificial y el procesamiento de datos, áreas en las que actualmente no se cuenta con suficiente capacidad de cómputo.
Los usos proyectados para Coatlicue son variados y de alto impacto para la resolución de problemas públicos y el avance científico. Incluirán la realización de predicciones climatológicas, la anticipación de desastres naturales, la planificación de siembras, el procesamiento de imágenes para exploración y producción de gas y petróleo, la optimización del consumo de energía y el análisis de grandes volúmenes de datos fiscales y aduaneros para prevenir la corrupción y la evasión fiscal. También se destinará a la investigación científica de frontera en sectores estratégicos y al apoyo de proyectos emprendedores.
La construcción de Coatlicue implica un consorcio técnico que incluye al Instituto Politécnico Nacional (IPN), Infotec y el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), con el acompañamiento técnico internacional del Centro para el Desarrollo de Cómputo Avanzado (C-DAC) de la India. Además, el Comité Técnico de la Supercomputadora, instalado en junio de 2026, contará con la participación de instituciones académicas como la UNAM, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), encargados de definir su arquitectura, operatividad y funcionalidad.
A nivel internacional, el proyecto ha recibido reconocimiento y acompañamiento del Barcelona Supercomputing Center (BSC), con el cual México tiene un acuerdo de cooperación que otorga acceso provisional a recursos de cómputo de alto rendimiento. Marcio Aguiar de Nvidia también ha instado al gobierno mexicano a promulgar incentivos fiscales y energéticos para acelerar la instalación de centros de datos privados en el país, señalando el potencial de México como un mercado atractivo para esta infraestructura global. Esto se alinea con la visión de la presidenta Sheinbaum de mantener mesas de trabajo centradas en la “soberanía de datos” y el impulso de software con propiedad intelectual “Hecha en México”.
Tecnología, Coatlicue, Nvidia, Supercomputadora México, Inteligencia Artificial, Liderazgo Tecnológico,