Alerta en el Pacífico: NASA Confirma Drástica Caída de Fitoplancton por El Niño 2026

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La NASA reporta una alarmante disminución de fitoplancton en el Pacífico por El Niño 2026, afectando la cadena alimentaria marina y la pesca. Conozca el impacto ecológico y económico, y las proyecciones para los meses que se avecinan.

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha lanzado una advertencia preocupante tras detectar una significativa disminución del fitoplancton en el Océano Pacífico, un fenómeno directamente vinculado al avance de El Niño en 2026. Esta reducción, observada con el satélite PACE en junio de 2026, en comparación con datos de junio de 2025, expone el impacto de este evento climático en la cadena alimentaria marina y en las actividades pesqueras de la región.

El fitoplancton, organismos microscópicos que constituyen la base de la red trófica oceánica y son responsables de una parte vital del oxígeno atmosférico, se ve seriamente afectado por las condiciones generadas por El Niño. En situaciones normales, los vientos alisios empujan las aguas cálidas superficiales hacia el oeste, lo que permite el ascenso de aguas frías y ricas en nutrientes desde las profundidades, un proceso conocido como surgencia, esencial para el crecimiento del fitoplancton. Sin embargo, durante un episodio de El Niño, estos vientos alisios se debilitan, provocando una acumulación de una gruesa capa de agua cálida. Esta capa actúa como una barrera térmica, impidiendo que los nutrientes esenciales asciendan a la superficie, donde la luz solar es abundante y necesaria para la fotosíntesis del fitoplancton.

La marcada disminución en las concentraciones de clorofila, un pigmento presente en la mayoría del fitoplancton y un indicador clave de su abundancia, fue particularmente notoria en el Pacífico central, cerca del ecuador y al norte de Nueva Zelanda en junio de 2026. Matthew Kehrli y Graham Trolley, oceanógrafos del Laboratorio de Ecología Oceánica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, han explicado que este comportamiento es un efecto esperado de El Niño. La capacidad de la NASA para medir los cambios en el color del mar a través de instrumentos como el OCI a bordo del satélite PACE, proporciona datos en tiempo real sobre estas variaciones de fitoplancton, permitiendo un monitoreo crucial de la salud oceánica.

Esta escasez en el primer eslabón biológico del océano desencadena un efecto en cascada que amenaza con desestabilizar todo el ecosistema marino. La reducción de la clorofila disminuye drásticamente el alimento disponible para el zooplancton, que son pequeños animales que se alimentan de fitoplancton. A su vez, esta falta de zooplancton impacta directamente a especies superiores en la cadena alimentaria, como peces pelágicos menores (sardina, anchoveta), aves marinas y mamíferos marinos, que dependen de ellos para su supervivencia.

Las consecuencias económicas de este fenómeno ya se están sintiendo, especialmente en el litoral sudamericano. En Perú, un país cuya economía depende significativamente de la pesca, el Ministerio de la Producción (PRODUCE) ha suspendido las faenas extractivas de anchoveta en su zona norte-centro. Esta decisión es crucial para la industria de harina y aceite de pescado, y se suma a la cuota inicial de 1,914,049 toneladas de pesca establecida para la temporada, la cual es la más baja en una década. La anchoveta, una especie de aguas frías, tiende a desplazarse hacia aguas más profundas o frías en respuesta al calentamiento del mar, dificultando su captura. Esta situación no solo afecta a los pescadores artesanales, quienes han visto caer sus ingresos drásticamente, sino que también pone en riesgo miles de empleos y el sustento de numerosas familias, generando un alza en los precios del pescado para consumo local.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha elevado su estado de alerta a 'El Niño Advisory', indicando un 97% de probabilidades de que el fenómeno persista hasta los primeros meses de 2027. La combinación de las observaciones satelitales de la NASA y las proyecciones climáticas de la NOAA anticipan meses críticos para los ecosistemas marinos globales. Expertos de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) advierten que este escenario obliga a la industria pesquera a modernizarse y diversificar su enfoque para reducir la dependencia de especies como la anchoveta, impulsando la pesca para consumo humano directo. La comunidad internacional continúa vigilando de cerca el comportamiento de las corrientes tropicales y sus efectos en un intento por comprender y mitigar los impactos de El Niño.

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