Navi Pillay, la Jurista Sudafricana de 85 Años, Condecorada con el Nobel de la Paz 2026
Publicado elNavi Pillay, jurista sudafricana de 85 años es reconocida por su firme defensa del derecho internacional y los derechos humanos, su carrera abarca la persecución de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio.
Oslo, Noruega. El Comité Noruego del Nobel ha anunciado que el Premio Nobel de la Paz 2026 ha sido otorgado a la distinguida jurista sudafricana Navanethem "Navi" Pillay, de 85 años. El galardón, hecho público este viernes 9 de octubre, reconoce su incansable labor en la promoción de la paz y el derecho internacional, así como su papel fundamental en la persecución de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio alrededor del mundo.
La decisión del Comité Nobel Noruego subraya la excepcional valentía e integridad de Pillay, quien ha "abierto el camino hacia un orden jurídico global más completo". Según el Comité, el compromiso de la jurista con los principios jurídicos universales y su "firme brújula moral" han sido constantes a lo largo de una extensa carrera. En un momento de desafíos existenciales y un aumento de conflictos globales, el Comité ha querido recordar al mundo que el Estado de derecho, tanto a nivel nacional como internacional, es el pilar fundamental para garantizar la paz y resolver disputas de forma no violenta. "La paz requiere justicia", enfatizó el Comité en su fallo, añadiendo que "un mundo que funciona sin el imperio de la ley es injusto, imprudente e inhumano".
Nacida en 1941 en Durban, Sudáfrica, en el seno de una familia de origen indio tamil bajo el régimen del apartheid, Pillay desafió las profundas barreras de discriminación, segregación y exclusión de su época. Se convirtió en abogada y pionera legal, siendo la primera mujer no blanca en establecer un despacho jurídico en su país. Su compromiso inicial la llevó a defender a activistas anti-apartheid, incluyendo a Nelson Mandela, denunciando la tortura y contribuyendo al establecimiento de derechos clave para los prisioneros en la tristemente célebre isla de Robben. Fue también la primera mujer no blanca en ocupar un puesto de jueza en el Tribunal Superior de Sudáfrica.
La trayectoria profesional de Pillay la ha llevado a ocupar algunos de los más prestigiosos cargos judiciales y de derechos humanos a nivel internacional. Sirvió como jueza en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), donde presidió entre 1999 y 2003, y posteriormente en la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya. En estos roles, su trabajo se centró en la protección de las víctimas y en el reconocimiento de la gravedad de la violencia sexual en los conflictos, lo que le ha valido ser una de las juristas internacionales más respetadas de nuestro tiempo por su independencia, pericia y firmeza.
Desde septiembre de 2008 hasta agosto de 2014, Navi Pillay ejerció como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Durante su mandato, fue una "campeona del derecho internacional y de los derechos humanos, y una voz firme e independiente de la justicia", según el Secretario General de la ONU, António Guterres. Guterres destacó que Pillay ha demostrado que "la fuerza del derecho debe prevalecer sobre el derecho de la fuerza", y que la defensa de los derechos humanos es la salvaguarda más segura contra la injusticia.
Recientemente, Pillay presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados. En septiembre de 2025, esta comisión presentó un informe que concluía que las acciones de Israel en la Franja de Gaza constituían actos de genocidio, una conclusión que generó una fuerte reacción por parte de Israel. Actualmente, Pillay continúa su compromiso con la justicia internacional como jueza en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso donde Myanmar es acusado de genocidio contra la minoría rohinyá.
La noticia del galardón ha sido ampliamente celebrada. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, felicitó a Pillay por su "valentía y claridad moral", afirmando que "pocas personas han dedicado su vida a la justicia, la paz y la dignidad humana como lo hizo ella". Desde Sudáfrica, el presidente Cyril Ramaphosa expresó su orgullo, destacando las "contribuciones progresistas" de Pillay para "fortalecer la paz, defender la dignidad humana y traer esperanza en Sudáfrica y a los pueblos de todo el mundo".