Salud Mental en 2026: Expertos de la UAS Revelan Claves para Replantear Propósitos y Evitar Frustraciones de Año Nuevo

Publicado el

El psicólogo Ulises Armenta López de la UAS destaca la importancia de establecer propósitos de Año Nuevo claros y alcanzables para cuidar la salud mental, evitar frustraciones y fomentar la reflexión emocional en 2026.

Culiacán, Sinaloa.— Con el inicio de un nuevo año, la tradición de establecer propósitos de vida resurge, pero ¿qué sucede cuando estas metas no se cumplen y generan frustración? El 6 de enero de 2026, el docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Ulises Armenta López, ofreció una perspectiva crucial sobre cómo abordar los objetivos de Año Nuevo de manera que fortalezcan la salud mental y el bienestar emocional.

Armenta López enfatizó la relevancia de formular propósitos claros y, sobre todo, alcanzables. Esta aproximación no solo sirve como una brújula para organizar planes y decisiones en la vida cotidiana, sino que también se presenta como un pilar fundamental para el cuidado de la salud mental y para dotar de un sentido más profundo a las acciones diarias, abarcando desde el ámbito laboral y académico hasta el personal.

El especialista de la UAS explicó que es común encontrarse con un cúmulo de metas no realizadas que se arrastran de años anteriores, generando una sensación de decepción al intentar retomarlas sin éxito. Sin embargo, esta recurrente posposición no siempre es un reflejo de falta de voluntad, sino más bien una señal de la necesidad de revisar y ajustar la forma en que se están planteando dichos objetivos. La clave, según el psicólogo universitario, reside en la formulación de metas realistas que se ajusten a las capacidades y circunstancias individuales, lo que ayuda significativamente a fortalecer el equilibrio emocional y a evitar el estrés derivado de expectativas inalcanzables.

El inicio de cada año, destacó Armenta López, ofrece una oportunidad simbólica y valiosa para la introspección. Es un momento idóneo para detenerse, reflexionar sobre las experiencias pasadas y realizar un “inventario” de la vida y de la salud mental. Este proceso de evaluación personal permite a los individuos revisar su estado emocional interno, identificar cómo se han sentido en los últimos meses, reconocer qué estrategias han sido efectivas y cuáles no, y, a partir de este análisis, clarificar qué desean lograr a corto y mediano plazo en el nuevo ciclo anual.

“Le podemos decir como un inventario de la salud mental, un inventario de nuestra vida, un inventario de nuestras formas de estar también en el mundo, seguramente nos puede llevar a detenernos, a pensar, a sentir, a darnos cuenta, a revisar cómo fue este tiempo, cómo está nuestra salud, cómo estamos internamente, cómo estamos emocionalmente y, por otro lado, obviamente, qué es lo que queremos”, puntualizó el docente. Este ejercicio, explicó, sienta las bases para establecer metas con los “pies en la tierra”, es decir, propósitos que sean verdaderamente factibles de alcanzar.

Un aspecto crucial resaltado por el psicólogo es la importancia de la temporalidad de los objetivos. Sugirió que los propósitos deben ser preferentemente a corto plazo y realistas para asegurar su cumplimiento. Objetivos demasiado ambiciosos o con expectativas de resultados inmediatos pueden conducir a la frustración y al aumento del estrés si no se ven concretados rápidamente. Al establecer metas más pequeñas y alcanzables, se fomenta un sentido de logro progresivo que refuerza la autoestima y la motivación para seguir avanzando.

Finalmente, Ulises Armenta López extendió su recomendación más allá del ámbito individual, instando a considerar los propósitos no solo desde una perspectiva personal, sino también colectiva. Subrayó que las acciones individuales tienen un impacto significativo en la familia, el entorno laboral y la comunidad en general. Por ello, y en el contexto actual, el especialista consideró esencial fortalecer una conciencia social que esté cimentada en valores como la empatía, el respeto y la solidaridad. Adoptar esta visión integral al plantear los objetivos de Año Nuevo puede contribuir no solo al bienestar individual, sino también a la construcción de un entorno social más armónico y resiliente para el 2026.

Salud, Propósitos Año Nuevo, Salud Mental, Ulises Armenta López, Universidad Autónoma Sinaloa, Metas Alcanzables,