Remesas a México: ¿un golpe silencioso? La caída que sacude la economía familiar y nacional
Publicado elLas remesas a México registran su peor caída en más de una década, con un descenso del 5.5% hasta septiembre de 2025. Analizamos las causas y el profundo impacto en la economía nacional.
México enfrenta un panorama económico desafiante con la caída sostenida de las remesas, un pilar fundamental para millones de hogares y para la estabilidad financiera del país. Por sexto mes consecutivo, el flujo de dinero enviado por los migrantes mexicanos desde el extranjero ha registrado una disminución, marcando una tendencia que no se observaba desde hace más de una década.
Según datos recientes del Banco de México (Banxico), entre enero y septiembre de 2025, el país recibió 45 mil 681 millones de dólares por concepto de remesas, lo que representa una caída del 5.5% en comparación con el mismo periodo de 2024. Esta contracción asciende a 2 mil 679 millones de dólares menos que lo ingresado el año anterior.
Factores detrás del descenso
Diversos factores convergen para explicar este descenso significativo. Expertos señalan el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, especialmente tras el retorno de Donald Trump a la presidencia, como una causa principal. Las medidas incluyen una mayor vigilancia fronteriza y un incremento en las deportaciones, lo que genera incertidumbre y temor entre los migrantes.
A esto se suma un enfriamiento del mercado laboral estadounidense, que ha disminuido la generación de empleo para los trabajadores migrantes. La propuesta de imponer impuestos a las remesas por parte del gobierno estadounidense también ha influido, desincentivando los envíos.
Finalmente, el fortalecimiento del peso mexicano frente al dólar ha reducido el poder adquisitivo de las remesas al ser convertidas a moneda nacional, lo que puede desmotivar los envíos.
Impacto en la economía nacional y familiar
La relevancia de las remesas para México es innegable. Son la segunda fuente de divisas para el país, solo superadas por las exportaciones automotrices. Su caída compromete la estabilidad macroeconómica, la liquidez financiera y el consumo interno.
A nivel familiar, el impacto es aún más directo y severo. Cerca de 4.9 millones de hogares mexicanos dependen de estos recursos, y en muchos de ellos, las remesas constituyen la única fuente de ingreso estable, representando hasta el 30.5% de su gasto total. Esta contracción significa que miles de familias podrían tener dificultades para cubrir necesidades básicas.
Estados como Chiapas (14.6% de su PIB), Guerrero (14.0%), Michoacán (11.2%), Zacatecas (10.9%) y Oaxaca (10.3%) son particularmente vulnerables a esta tendencia, dada su alta dependencia de los envíos. Si bien algunas entidades del sur como Chiapas, Oaxaca, Puebla, Guerrero, Veracruz y Morelos han mostrado incrementos moderados, posiblemente por historias migratorias más recientes, la tendencia general es preocupante.
Perspectivas futuras
Especialistas de Banamex y BBVA proyectan que las remesas podrían cerrar 2025 con una caída de entre 5.3% y 5.8%, la primera disminución anual desde 2013 o 2014. Esta situación exige una revisión profunda de las estrategias económicas y de apoyo a las familias mexicanas para mitigar los efectos de este “golpe silencioso” en el tejido social y económico del país.
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