Sheinbaum endurece postura: Cónsules realizarán visitas diarias a centros de detención de ICE tras 15 muertes de mexicanos en EE. UU.
Publicado elLa presidenta Claudia Sheinbaum ordena visitas consulares diarias a centros de detención de ICE en EE. UU. tras la muerte de 15 mexicanos. México exige respuestas y denuncia deficiencias graves, elevando el caso a la CIDH.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha ordenado un endurecimiento significativo en la política de protección consular, instruyendo a todos los cónsules mexicanos en Estados Unidos a realizar visitas diarias a los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Esta decisión, anunciada el martes 14 de abril de 2026, surge como una respuesta contundente al fallecimiento de otro ciudadano mexicano bajo custodia de ICE, elevando a 15 el número total de connacionales que han perdido la vida en estas circunstancias durante la actual administración estadounidense.
El detonante de esta medida fue el reciente deceso de Alejandro Cabrera Clemente, un hombre de 49 años que había residido en Estados Unidos durante 25 años. Cabrera Clemente fue hallado inconsciente en su celda en el Centro Correccional de Winn, en Luisiana, el 11 de abril, y posteriormente falleció en un hospital de dicho estado. Su muerte se suma a la de José Guadalupe Ramos Solano, ocurrida el 25 de marzo de 2026 en el centro de procesamiento de Adelanto, California, entre otros casos que han generado una profunda preocupación en el gobierno mexicano.
Anteriormente, la práctica consular establecía visitas semanales a estas instalaciones. Sin embargo, Sheinbaum Pardo ha calificado la situación de “inaceptable” y ha instruido que, si no es el cónsul de manera personal, una persona del consulado debe visitar diariamente los centros para garantizar la atención directa y la protección de los migrantes mexicanos detenidos, así como para vigilar sus condiciones. La mandataria también ha solicitado al Secretario de Relaciones Exteriores que se comunique con las instancias correspondientes del Departamento de Estado de EE. UU. para asegurar que se permita esta presencia cotidiana de los cónsules.
El gobierno de México ha expresado enérgicamente que no ha recibido “respuestas puntuales” por parte de las autoridades estadounidenses sobre las causas y circunstancias de estas muertes, lo que ha llevado a esta escalada en la respuesta diplomática. Se ha enviado una “carta muy fuerte” al gobierno de Estados Unidos exigiendo una investigación exhaustiva por cada uno de los 15 decesos, buscando esclarecer plenamente los hechos y determinar si hubo “un presunto maltrato o una violación a los derechos humanos”.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha reiterado que la protección de los derechos humanos de los mexicanos en el exterior es una prioridad absoluta de la administración federal. En un comunicado, la cancillería señaló “deficiencias graves” en los centros de detención migratoria de Estados Unidos, considerándolas “incompatibles con estándares de derechos humanos y protección de la vida de las personas”.
Como parte de las acciones legales y diplomáticas, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha anunciado que acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y está revisando la posibilidad de llevar estos casos ante otras instancias de Naciones Unidas para denunciar estas prácticas. Este enfoque integral busca no solo el esclarecimiento de cada fallecimiento, sino también abordar las condiciones generales en las que se encuentran los migrantes.
La situación se enmarca en un contexto de “política antimigratoria lanzada por el presidente Donald Trump” desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, la cual ha provocado un aumento en las detenciones y deportaciones. Reportes indican que en 2025, al menos 30 personas murieron mientras estaban en centros de detención de migrantes en EE. UU., siendo el mayor número desde 2004. Las nuevas políticas de ICE, que incluyen la eliminación de la política de “lugares sensibles” y la expansión de acuerdos con policías locales, han ampliado significativamente las capacidades de “enforcement”.
Organizaciones de derechos humanos y la opinión pública han manifestado su preocupación por las condiciones en estos centros, donde los detenidos han denunciado “condiciones inhumanas”, con “comida en mal estado, deficientes instalaciones y sin acceso a asistencia médica”. La presidencia de México ha subrayado su desacuerdo con las políticas migratorias que resultan en detenciones masivas, enfatizando que para muchos mexicanos su “único delito es no tener papeles”.
Sheinbaum Pardo ha ratificado que la posición de México se mantiene firme en el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, reiterando el rechazo de su gobierno a cualquier injerencia extranjera, particularmente la proveniente de Estados Unidos. La mandataria ha asegurado que su administración hará todo lo necesario para defender a los mexicanos en todas las instancias.
Internacional, Sheinbaum ICE, Mexicanos detenidos ICE, Política migratoria México, Derechos humanos migrantes, Visitas consulares diarias,