Sheinbaum Anuncia Saneamiento Urgente del INE Ante Escándalos de Corrupción y Redes Millonarias
La presidenta exige el saneamiento del INE tras escándalos de corrupción que involucran contratos millonarios y una red que operó por 27 años, centrada en la ex consejera Guadalupe Taddei.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha declarado este 6 de noviembre la necesidad de sanear el Instituto Nacional Electoral (INE) para asegurar la transparencia y la probidad en los próximos procesos electorales intermedios. Estas enérgicas declaraciones surgen en un contexto de crecientes escándalos de corrupción que han sacudido al organismo electoral.
La mandataria federal enfatizó que la transparencia electoral es fundamental, subrayando que no se deben "contratar a quien sabe qué precios las cosas". En una postura directa, Sheinbaum confrontó la consigna popular de que "el INE no se toca", afirmando categóricamente que "sí se toca, se tiene que sanear". La presidenta ha instado a garantizar la voluntad popular, la limpieza en las elecciones y un funcionamiento del organismo basado en la transparencia y la austeridad republicana.
Las acusaciones de corrupción se centran en la ex consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, quien, según las investigaciones, renunció tras ser señalada por presuntos actos de corrupción. Taddei ha sido acusada de otorgar contratos millonarios a una empresa vinculada, un tema que ha generado un amplio debate público. De hecho, el exconsejero presidente Lorenzo Córdova había reconocido previamente la designación de Guadalupe Taddei como consejera presidenta del organismo electoral de Sonora y la existencia de empresas que concentraban contratos para proveer servicios y materiales electorales durante su gestión.
La investigación presentada por la presidenta Sheinbaum, y realizada por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, encabezada por Raquel Buenrostro, revela la existencia de una red de corrupción que, según la mandataria, no es un fenómeno reciente. Sheinbaum ha afirmado que esta red de negocios al amparo del poder público, vinculada a una "mafia electoral", se construyó y operó durante al menos 27 años, remontándose a finales de la década de 1990. Esta red habría concentrado contrataciones con organismos electorales tanto estatales como federales. Los presuntos responsables de estas operaciones ilícitas han sido identificados como los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas, quienes habrían operado a través de empresas papeleras. Específicamente, se ha mencionado a la compañía Cajas Graf, del contratista José Alfredo Hernández Casillas, quien fue captado en videos con Guadalupe Taddei en varias ocasiones. Las actividades de esta red habrían permitido la presunta comisión de delitos como el lavado de dinero y el uso de empresas factureras.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha puesto bajo revisión anomalías que datan desde el año 2000 hasta 2025, tras el escándalo del caso Taddei. Asimismo, la ASF ha detectado siete empresas y 83 personas involucradas en la simulación de contratos del INE. En San Lázaro, se ha generado debate sobre la cuenta pública, donde el PAN expuso que la ASF destacó 66.5 millones de pesos en 2024 y señaló a una empresa proveedora bajo investigación por presunta corrupción durante la gestión de Guadalupe Taddei.
La presidenta Sheinbaum también ha vinculado estos antecedentes con la ex-consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, y ha cuestionado el sistema de designación de consejeros electorales locales establecido a partir de la reforma electoral de 2014. Además, mencionó a Edmundo Jacobo Molina, quien se desempeñó por 15 años como secretario ejecutivo del INE y tenía bajo su responsabilidad áreas relacionadas con la administración y la distribución de contratos del organismo.
La mandataria ha insistido en que el destape de este escándalo de corrupción busca dañar a Morena y a sus aliados, aunque afirmó que "al gobierno, mientras no traiciona al pueblo, el pueblo lo defiende". Sugirió que la defensa de "el INE no se toca" por parte de algunos, incluida la creación del partido Somos, buscaba proteger esta "mafia electoral".
Ante esta situación, la presidenta Sheinbaum ha sostenido que los actuales consejeros del INE tienen la responsabilidad ineludible de revisar el funcionamiento del organismo. Es crucial que garanticen la transparencia en las contrataciones y establezcan lineamientos estrictos para que los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) rindan cuentas y reduzcan los recursos destinados a la organización de los comicios. El INE, por su parte, ha afirmado que su autonomía no implica opacidad y ha manifestado su disposición a colaborar en las investigaciones pertinentes. No obstante, Sheinbaum descartó modificaciones legales o constitucionales al sistema electoral en este momento debido a las limitaciones establecidas en la Constitución, que impiden cambios una vez iniciado el proceso electoral de 2027.
Cabe recordar que la presidenta ya había presentado en febrero de 2026 una iniciativa de reforma constitucional en materia electoral con 10 puntos clave, incluyendo la reducción del gasto electoral y una mayor fiscalización. Posteriormente, en mayo de 2026, propuso una iniciativa para filtrar a candidatos con información reservada de autoridades de seguridad, inteligencia financiera y procuración de justicia, aunque el INE expresó reservas sobre esta propuesta, argumentando que no podía ser "juez y parte". La prioridad actual, sin embargo, recae en el saneamiento interno y la transparencia administrativa del INE frente a estos serios señalamientos de corrupción.
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