Sinaloa Refuerza Vigilancia Epidemiológica Tras Inundaciones: Salud Activa Fase para Prevenir Brotes en Comunidades Costeras
Publicado elLa Secretaría de Salud de Sinaloa intensifica la vigilancia epidemiológica en 28 comunidades afectadas por inundaciones, monitoreando enfermedades como dengue, diarrea y problemas respiratorios para prevenir brotes post-contingencia.
La Secretaría de Salud de Sinaloa ha intensificado sus acciones de vigilancia epidemiológica en las comunidades que recientemente fueron afectadas por inundaciones y marejadas en el estado. Esta medida se enmarca en la fase epidemiológica de la contingencia, la cual se activa una vez que la emergencia inmediata por los fenómenos meteorológicos comienza a disminuir. El objetivo primordial es la prevención de brotes de enfermedades y la atención de las necesidades sanitarias de la población, según informó el Secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo.
Las inundaciones, provocadas por fenómenos como los huracanes “Polo” y “Rachel”, han generado condiciones propicias para la aparición y propagación de diversos padecimientos. Por ello, la dependencia estatal ha desplegado brigadas sanitarias que realizan recorridos en las zonas afectadas para identificar oportunamente riesgos y necesidades. Entre los problemas de salud que se vigilan de cerca se encuentran las afecciones dermatológicas, las enfermedades diarreicas y los cuadros respiratorios, así como el dengue y otras fiebres, los cuales son padecimientos que suelen incrementarse después del contacto prolongado con agua estancada y la humedad residual.
El plan de respuesta de la Secretaría de Salud ante este tipo de contingencias se desarrolla en tres etapas bien definidas. La primera fase se lleva a cabo antes del impacto del fenómeno, enfocándose en la preparación de albergues y la coordinación con Protección Civil para establecer acciones preventivas. La segunda etapa corresponde a la fase aguda de la emergencia, donde la prioridad es garantizar la atención médica inmediata a los pacientes que lo requieran y asegurar la operatividad de los hospitales, incluso frente a posibles interrupciones en el suministro eléctrico.
Actualmente, la Secretaría de Salud se encuentra en la tercera fase, la etapa epidemiológica, que es crucial para mitigar los riesgos a largo plazo. En este periodo, las acciones se concentran en la intervención directa en las comunidades. Como parte de estas medidas preventivas, se han llevado a cabo labores de fumigación en 28 comunidades, según los reportes más recientes de la dependencia. Esta iniciativa es fundamental para controlar la proliferación del mosquito transmisor del dengue, una enfermedad cuya incidencia tiende a aumentar en zonas con encharcamientos post-inundación.
Las localidades que han recibido una atención prioritaria debido a las mayores afectaciones incluyen Las Aguamitas, Cospita y El Colorado, donde se mantiene un seguimiento constante de las condiciones sanitarias. Asimismo, se ha contemplado la atención en la zona norte del estado y en comunidades pesqueras como Altata, en Navolato, que también han sufrido los efectos del ingreso del mar y las lluvias intensas.
El Secretario González Galindo ha explicado que las brigadas de salud suelen ingresar a las áreas afectadas aproximadamente cinco días después del evento inicial. Este lapso es considerado adecuado para que el sistema de salud pueda llevar a cabo las fumigaciones necesarias y comenzar la detección activa de casos de enfermedades como diarreas y fiebres, que pueden manifestarse en los días posteriores a la inundación.
En la ejecución de este operativo sanitario, participan activamente diversas instituciones y personal especializado, incluyendo la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (Coepriss), las jurisdicciones sanitarias y personal médico, trabajando en estrecha colaboración con Protección Civil.
Aunque hasta el momento no se ha reportado un repunte significativo de enfermedades asociadas directamente con los encharcamientos, las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de no bajar la guardia. El objetivo principal es anticiparse a cualquier posible problema sanitario que pueda surgir y garantizar una respuesta rápida y eficaz para proteger la salud de la población sinaloense. Esta vigilancia activa es un testimonio del compromiso de la Secretaría de Salud de Sinaloa con la prevención y el bienestar de sus habitantes frente a las adversidades naturales.