México Lanza Servicio Universal de Salud desde Enero 2027 con Credencial Única
Publicado elMéxico implementará el Servicio Universal de Salud el 1 de enero de 2027, unificando IMSS e ISSSTE. Con una credencial única, ciudadanos accederán a atención gratuita sin importar afiliación. Incluye urgencias y tratamientos.
El Gobierno de México anuncia oficialmente la implementación del Servicio Universal de Salud (SUS), con fecha de inicio formal establecida para el 1 de enero de 2027. Este sistema busca transformar la atención médica, garantizando acceso gratuito, universal y de calidad para todos los ciudadanos, sin importar su afiliación actual a instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). La noticia fue dada a conocer durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum de este martes 26 de mayo, donde el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, presentó los detalles operativos de esta trascendental iniciativa.
La esencia del Servicio Universal de Salud radica en la unificación de diversos organismos sanitarios federales bajo un mismo esquema de atención. Este plan integrará los servicios del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Pemex, los Institutos Nacionales de Salud y otras instituciones públicas federales. El objetivo primordial es eliminar las barreras de derechohabiencia, permitiendo que cualquier persona reciba atención médica donde más lo necesite y sin costo alguno.
Un componente central de este nuevo sistema es la credencialización. La credencial del Servicio Universal de Salud no solo servirá como la llave de acceso a la red unificada de hospitales y clínicas públicas, sino que también funcionará como una identificación oficial para diversos trámites. Esta credencial permitirá a los ciudadanos realizar gestiones bancarias, así como trámites relacionados con servicios básicos como luz, agua y gas, e incluso programas sociales. Su implementación significará la sustitución gradual de los carnets tradicionales del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, consolidando un único documento para la identificación y acceso a servicios.
El proceso de credencialización se puso en marcha a finales de abril de 2026. La primera etapa está dirigida prioritariamente a personas adultas mayores, comenzando con aquellos de 85 años y más, y avanzando de forma gradual por edad y apellido. También se incluye en esta fase inicial a las personas con discapacidad. El registro para el resto de los grupos de edad se organizará por apellidos, replicando una dinámica ya conocida y exitosa en la entrega de apoyos sociales. Los interesados pueden acudir a los módulos de registro distribuidos en 24 estados del país, y tras un período de entre 4 a 6 semanas, la Secretaría del Bienestar se pondrá en contacto para informar sobre la disponibilidad de la credencial. El registro actual por apellido estará abierto hasta el 14 de noviembre de 2026.
Los beneficios que el Servicio Universal de Salud traerá consigo, a partir de su entrada en vigor en enero de 2027, son amplios y significativos. Uno de los aspectos más destacados es la atención universal a urgencias. Cualquier persona podrá acudir al hospital o unidad médica más cercana en caso de emergencia, como infartos o accidentes, y recibirá atención hasta que su estado de salud se estabilice, sin importar su derechohabiencia previa. Esta medida es crucial dado que los infartos cardiacos y cerebrales (Código Cerebro) son una de las principales causas de muerte en México, y la prontitud en la atención es vital.
Además, el SUS garantizará la continuidad de tratamientos. Si una persona cambia de derechohabiencia, por ejemplo, de ISSSTE a IMSS o viceversa, podrá continuar su tratamiento en la institución donde lo inició, evitando interrupciones que puedan afectar su salud. Se facilitará el acceso a cualquier unidad médica pública, ya sea del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar u otras instituciones federales, asegurando que la atención esté disponible donde sea necesaria. El plan universal de vacunación, que incluye dosis contra el COVID y el neumococo, también operará en todos los centros de salud, sin distinción de afiliación. Las consultas de atención primaria estarán disponibles en la clínica más cercana al domicilio del paciente.
El Servicio Universal de Salud también contempla la modernización tecnológica a través de una aplicación móvil. Esta aplicación incluirá una versión digital de la credencial, un expediente clínico electrónico, historial médico, gestión de citas, recetas electrónicas, resultados de laboratorio, y la opción de teleconsultas, especialmente útil en zonas de difícil acceso. Adicionalmente, se prevé la integración de herramientas de inteligencia artificial para el acompañamiento en tratamientos y recordatorios personalizados, mejorando la experiencia del paciente y la eficiencia del sistema.
El programa “Salud Casa por Casa” jugará un papel fundamental como principal vía de entrada para los primeros beneficiarios, especialmente los dos millones y medio de adultos mayores que ya reciben visitas médicas domiciliarias. A partir de enero de 2027, el personal médico de este programa estará autorizado para recetar medicamentos directamente en los hogares de los pacientes, ampliando significativamente sus facultades y el alcance de la atención. En caso de que una receta no sea surtida, existirá una red de farmacias para garantizar el acceso a los medicamentos necesarios.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha enfatizado que este modelo tiene como objetivo consolidar un sistema de salud robusto y equitativo para todos los mexicanos. Con la credencialización en curso y la fecha de inicio oficial establecida para 2027, México avanza hacia la materialización de un derecho fundamental: la salud universal.
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