EE.UU. Desvía Deportaciones: Miles de Mexicanos Enviados a Guatemala y Honduras

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Estados Unidos ha deportado a más de 2,300 mexicanos a Guatemala y docenas a Honduras este año, una política de la administración Trump que México objeta y califica como sin precedentes.

La administración del presidente Donald Trump ha deportado a miles de ciudadanos mexicanos a Guatemala y Honduras en lo que va de 2026, en lugar de retornarlos directamente a México. Esta práctica, que se ha intensificado durante el segundo mandato de Trump, ha generado una objeción formal por parte del Gobierno mexicano, que insiste en su disposición para recibir a todos sus nacionales y niega la existencia de cualquier acuerdo para tales traslados a terceros países. La estrategia estadounidense es justificada por funcionarios como parte de la "operación de deportación más grande de la historia" y busca desalentar futuros intentos de cruce fronterizo al reubicar a los migrantes más lejos de la frontera con Estados Unidos.

Las cifras reveladas por diversas fuentes indican la magnitud de esta operación. Hasta el momento en 2026, Estados Unidos ha deportado a casi 2,300 mexicanos a Guatemala. Algunas fuentes precisan esta cifra en 2,280, 2,284, o incluso casi 2,350. Además, docenas de mexicanos han sido enviados a Honduras, con un reporte que señala 165 mexicanos deportados a Honduras entre mayo y mediados de julio. Este esquema de deportación representa un cambio notable en las políticas migratorias previamente aplicadas por administraciones tanto republicanas como demócratas, que históricamente retornaban a los migrantes mexicanos directamente a su país de origen.

La Postura de Estados Unidos: "La Operación de Deportación Más Grande de la Historia"

La administración Trump ha defendido estas acciones como legales y necesarias, enmarcándolas dentro de su compromiso de llevar a cabo la "operación de deportación más grande de la historia". Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que hablaron bajo condición de anonimato en reportajes de CBS News, indicaron que uno de los objetivos principales de esta estrategia es disuadir la migración irregular proveniente de México. La lógica detrás de enviar a los deportados a países centroamericanos es alejarlos de la frontera entre México y Estados Unidos, dificultando así un posible reingreso al territorio estadounidense.

Estas operaciones de deportación se han realizado de manera discreta y no han sido anunciadas formalmente por el Gobierno estadounidense. Los vuelos de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) operan varias veces por semana, transportando a los deportados a diversos destinos, incluyendo Guatemala y Honduras. Este enfoque difiere de la práctica común donde México siempre ha aceptado el retorno de sus propios ciudadanos sin restricciones, lo que hace que esta nueva política sea particularmente inusual.

México Objeta Formalmente la Práctica

El Gobierno de México ha expresado su firme rechazo a esta práctica migratoria. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha manifestado que México acepta el retorno de todos sus nacionales y, por lo tanto, objeta la deportación de ciudadanos mexicanos a terceros países, reiterando que no existe un acuerdo vigente que respalde tales acciones.

La inconformidad mexicana fue planteada directamente a Estados Unidos. La secretaria de Gobernación de México, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, comunicó este rechazo al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, durante una reunión reciente. La funcionaria instó a mantener los mecanismos establecidos para que los mexicanos deportados sean recibidos directamente en su país, enfatizando que México cuenta con la infraestructura y los protocolos para garantizar un regreso seguro y digno de sus ciudadanos.

Además de la objeción por los traslados a terceros países, el Gobierno mexicano también ha protestado ante Washington por la muerte de 17 ciudadanos mexicanos en operaciones o bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses, lo que añade una capa de tensión a las relaciones bilaterales en materia migratoria.

Guatemala: Escala de Tránsito Coordinada

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, ha confirmado la recepción de mexicanos deportados desde Estados Unidos. Según Arévalo, estos mexicanos llegan en vuelos que también transportan a guatemaltecos deportados y permanecen en territorio guatemalteco en calidad de "tránsito" por menos de 24 horas antes de ser trasladados por tierra hacia México.

El mandatario guatemalteco explicó que estas operaciones son parte de un "arreglo" con el Gobierno mexicano para facilitar el tránsito, descartando que Guatemala actúe como un "tercer país seguro" para estos migrantes. Es decir, los mexicanos no solicitan asilo ni se les otorga ningún estatus migratorio en Guatemala; su ingreso es puramente logístico y coordinado con las autoridades migratorias mexicanas para su posterior traslado a su país de origen. Los gastos de estas operaciones son sufragados por los gobiernos mexicano o estadounidense, según el caso.

Expertos en política migratoria y organizaciones de la sociedad civil han calificado esta medida de la administración Trump como sin precedentes, considerando que se trata de una estrategia para aumentar la presión sobre México. A pesar de que México ha repatriado a un gran número de sus ciudadanos desde Estados Unidos en el mismo periodo (271,193 connacionales entre enero de 2025 y agosto de 2026), la decisión de Estados Unidos de desviar deportaciones a Centroamérica subraya la complejidad y la tensión actual en la dinámica migratoria regional.

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